Un escrito cada martes.

''SÓLO LOS DÉBILES DE MENTE SE REHÚSAN A SER INFLUENCIADOS POR LA LITERATURA Y LA POESÍA.'' -Tessa Gray.


UNA ENTRADA NUEVA CADA MARTES.


AQUÍ ESTAMOS LOS QUE CREEMOS.


miércoles, 10 de junio de 2015

TE QUIERO DE VERDAD.


Somos esa fotografía vacía que no muestra a nadie,
somos esa carta de amor que del amor no dice nada,
cuatro pulmones que no respiran, dos bocas que no hablan,
dos pares de manos atadas a la espalda, con la mirada fija en el alma.
Somos lo que nunca seremos y nunca seremos lo que somos ahora.

Escribí ésta carta porque quiero decirte que no sé qué decirte,
todo el día lo he pensado y he llegado aquí y se me ha olvidado todo.
Escribí ésta carta porque quiero saber qué somos;
tal vez la escribí porque mi pecho quiere gritarte o porque
nada quiere ocultarte, no lo sé;
sólo sé que absolutamente nadie escribe porque sí.

Escribí ésta carta porque me haces falta,
porque sin ti no funciona mi vida,
que sólo tu abrazo me estremece;
aunque sé que ésta puta no te merece,
y lo único que hace es abrirte heridas.

Escribí ésta carta para decirte que no sé qué quiero de ti,
que ni siquiera sé qué quiero de mí,
ya ni siquiera me conozco.
Que las margaritas ya no se desvisten frente a mí,
para decirme que has estado queriendome en estos tiempos;
tiempos de locura.
Que tu voz ya me suena  tan ajena y el roce de tus dedos,
me deja sin sangre en las venas, del temblor que desatas en mí.

Escribí ésta carta para decirte que aún creo en ese ''te quiero'';
ese que dejaste tirado en mi boca, aún después de haberme
dado un beso; pero de esos que saben a despedida.
 Me haces la más tonta, la más débil e inofensiva,
cielo, me haces chiquitita; y haces que mi mente se repita:
''Niña, deja de creerte poeta, que tus letras sólo me hacen daño.''
Es que es tan corto nuestro amor, que jamás recurriré al olvido.

Creo escribí ésta carta porque ya no sé qué pasa;
En un rato nos estamos susurrando las cosas más bonitas,
y al otro sólo somos un par de desconocidos tratando de entenderse.
Y gastamos tiempo en entendernos, en lugar de aceptarnos;
y yo gastaba tiempo estrellando besos en tu boca, aunque,
siempre fue poca la devoción por nuestro amor.

Tal vez, escribí ésta carta para decirte que dejaré de torturarte,
que dejaré de intentar atarte;
es hora de poner un punto y aparte;
porque tú has nacido para volar, aunque aún no sepas cómo.

Tal vez la verdadera razón por la cuál escribí ésta carta
fue para decirte que hace muchos insomnios  que quiero
confesarte que te quiero de verdad y siempre lo haré.




Pd: Esto no es una despedida,
      aún no estoy decidida,
      a qué hacer con mi asquerosa vida.









No hay comentarios:

Publicar un comentario