Ella está vacía, se siente presionada y sabe que ya nada le queda.
Todos sus días terminan en una gota de agua y lo único que hace es callar.
Ella sólo es un ángel al que sus alas han empapado y ya no puede volar, ella sólo quiere
volver a respirar, sólo quiere mirarse en un espejo y no ver una catástrofe hecha cuerpo,
quiere sentirse de nuevo bonita, pero su cuerpo sólo la invita a herirse una vez más.
Está cansada de ver su cuerpo sangrar, de su almuerzo tener que regresar y dentro de
un inodoro su cabeza apoyar.
Y es que muchas se dejan influenciar por prototipos de belleza inexistentes que nos
vende la publicidad y la culpa se la encargan a la sociedad que exige perfección cuando en
acción ninguno de nosotros tenemos ni puta idea de ese concepto.
Pero ella no merece tanta presión y su expresión no necesita cambiar porque aunque
se sienta como una oruga en metamorfosis, ella fue, es y sera, siempre la mariposa más bonita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario