Y ahora que ha pasado tanto tiempo, ahora me doy cuenta que iba en serio lo
de la despedida, que en serio te has ido, que en serio te he perdido, aunque nunca
te he tenido y en serio no volverás.
Y yo que te creía mi héroe por haberme devuelto la vida. Que te creía mi guía por
haberme ayudado a encontrar mi refugio en las letras.
Yo que te había visto derramar mi vaso una y otra vez con tus gotas de sobra.
Yo que te creía mi príncipe de armadura dura montado en su corcel de guerra.
Yo que te creía un valiente, pues, estaba equivocada, más valiente es mi corazón
que ha tenido el coraje para decirte lo que siente cada vez que lo lastimas.
Yo que creía que iba a poder abrazarte el alma y susurrarte caricias al oído cada mañana.
Yo que te creía mi mundo sin siquiera vivir en mi galaxia.
Yo que te creía mi todo, dime ahora qué le diré a este pecho cuando empiece a gritar
tu nombre antes de ir a dormir.
¿Qué le diré a mis manos cuando quieran abrazar las tuyas?
¿Qué le diré a mi cabeza cuando no pueda dejar de pensarte?
Dime, ¿qué haré?
Dime, por favor. Qué decirle a mi vida cuando se de cuenta que la pobre sin ti, no es nada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario