Te sientes retraído, con el pecho adolorido y lo único que quieres es estallar.
Te repites a ti mismo que esto no volverá a pasar, lo haces, una y otra vez,
aunque sabes que no es cierto.
Estas cansado que tu corazón haya amado como un loco desaforado y todo lo haya dado por ese par de brazos que jamás te abrazaran.Y es que dicen que si no has querido sin ser correspondido al menos dos veces en la vida, es que no has vivido nada.
Que no te engañe la memoria, porque ambos sabemos que siempre es la misma historia. Te encuentras con un corazón que te lleva a la gloria y pone tu mundo de cabeza, y luego este mismo empieza a hacer de tu mente un laberinto, aunque ese corazón esté interesado en otro corazón que ya tiene a su lado y sea ese otro el que lleve al suyo a alcanzar la gloria. Y siempre acabas tú herido.
Y el cerebro te advierte desesperado que tengas más cuidado pero lo ignoras porque estas cegado por ese corazón enamorado que no hace más que repetirte que mientras siga latiendo, sigues viviendo, que el resto él lo tiene controlado. Y aunque tú sabes que esta mintiendo, dejas que tu corazón haga de tu cuerpo su esclavo.
Luego llegan los estragos de este amor lleno de halagos, pero para el viento. Porque hace rato que has dado hasta el cielo por ese par de ojos que no han hecho más que mirar hacia otro lado.
Y al final te das cuenta que no sirvió de nada, el océano haber cruzado, mil tormentas haber parado y hasta el desierto haber recorrido,
porque este amor no correspondido no dejó de ser más que un sueño jamás cumplido.
Un brindis por los amores no correspondidos, un brindis por los corazones rotos.
Un escrito cada martes.
''SÓLO LOS DÉBILES DE MENTE SE REHÚSAN A SER INFLUENCIADOS POR LA LITERATURA Y LA POESÍA.'' -Tessa Gray.
UNA ENTRADA NUEVA CADA MARTES.
AQUÍ ESTAMOS LOS QUE CREEMOS.
AQUÍ ESTAMOS LOS QUE CREEMOS.
miércoles, 28 de enero de 2015
sábado, 24 de enero de 2015
Adicta a ti.
Te he pensado tanto en estos días que jamás creería,
que en mi adicción te convertirías,
que en mi pecho te hundirías,
y mi agonía alejarías.
Sería imposible verte y no quererte, por que no existe más ciego
que el que no te quiera ver.
Porque no es posible que alguien mire a tus ojos
y no tome en cuenta el Universo que reside en ellos.
Porque hace rato que soy tuya y aunque no sea tu dueña daría la vida por aliviar tu pena,
enredar nuestros corazones en la arena,
desatar un desorden en cadena,
besar tu boca ajena,
y así acabar tirados en el cielo.
Porque he dejado de creer en cosas como el amor, pero aún creo en ti,
y en ese pulso acelerado al verte sonreír.
Porque no dejas de ser esa frase que resalto con marcador en mi libro favorito,
ese que no pierde valor, ese que no dejo de leer por las noches,
porque es el único que no me hace reproches.
Porque eres eso que me hace romper platos,
como las cosas que escribo de a ratos, inspiradas en ese gato,
que me donó sus siete vidas.
Ese gato que le lloraba a la Luna a media noche porque alguien se había ido,
con el corazón bajo el brazo y la pena sobre los hombros.
Por ese corazón incompleto,
que se quedó repleto,
pero de soledad absoluta.
que en mi adicción te convertirías,
que en mi pecho te hundirías,
y mi agonía alejarías.
Sería imposible verte y no quererte, por que no existe más ciego
que el que no te quiera ver.
Porque no es posible que alguien mire a tus ojos
y no tome en cuenta el Universo que reside en ellos.
Porque hace rato que soy tuya y aunque no sea tu dueña daría la vida por aliviar tu pena,
enredar nuestros corazones en la arena,
desatar un desorden en cadena,
besar tu boca ajena,
y así acabar tirados en el cielo.
Porque he dejado de creer en cosas como el amor, pero aún creo en ti,
y en ese pulso acelerado al verte sonreír.
Porque no dejas de ser esa frase que resalto con marcador en mi libro favorito,
ese que no pierde valor, ese que no dejo de leer por las noches,
porque es el único que no me hace reproches.
Porque eres eso que me hace romper platos,
como las cosas que escribo de a ratos, inspiradas en ese gato,
que me donó sus siete vidas.
Ese gato que le lloraba a la Luna a media noche porque alguien se había ido,
con el corazón bajo el brazo y la pena sobre los hombros.
Por ese corazón incompleto,
que se quedó repleto,
pero de soledad absoluta.
Por los siglos de los siglos.
No era fácil conquistarlo y parecía casi imposible con tan sólo mirarlo .
Y aunque me cueste aceptarlo, mi corazón se negaba a olvidarlo.
Sabía que era un tesoro que no me pertenecía,
pero tanto mi alma lo quería,
que mis venas preferían vivir con su rechazo,
todos los días,
del resto,
de mi vida.
Y aunque me cueste aceptarlo, mi corazón se negaba a olvidarlo.
Sabía que era un tesoro que no me pertenecía,
pero tanto mi alma lo quería,
que mis venas preferían vivir con su rechazo,
todos los días,
del resto,
de mi vida.
Lo había visto irse.
Hace tiempo que Diane lo extrañaba y había salido a buscarlo una tarde, soplaba una brisa suave que acariciaba su rostro y pasaba delicada apartando los mechones de cabello en él. Lo había visto parado allí, en el mismo lugar de siempre, sabía que allí lo encontraría. Diane había estado a punto de acercarse a él, pero una chica había estado a su lado y la había visto besarle los labios y lo había visto irse con ella agarrada de su mano.
Ya no estaba, se había ido y Diane lo había visto irse.
La brisa se hizo viento, cada vez más fuerte, que esta vez la despeinaba y a ella dejó de importarle.
El cielo se estaba volviendo gris, junto con su mundo que también se volvía gris, más oscuro cada vez, y sin embargo también dejó de importarle. Diane miró a su alrededor y cayó en cuenta que estaba sola, acompañada tan solo por pequeñas gotas de lluvia y una débil luz en un poste, estaba oscuro, ya había anochecido para entonces. Y eso también dejó de importarle,desde que lo había visto irse.
Ahora con la nada a su alrededor, de pronto, solo eran ella y el oscuro mundo, y a ella le gustaba, le gustaba tanto este mundo, porque estaba vacío. Vacío como el mundo de su alma y el de su corazón y el mundo de su cuerpo.
Ella era, aunque no estaba y eso se lo debía a él, desde que lo había visto irse.
Irresistible.
A estas alturas del ruedo no sé de que me sirvió haber dicho que no volvería a escribir para él, si sonaba absurdo tan sólo creerlo. Y es que dicen que el tiempo todo lo cura, pero con esa locura de labios, cómo quieren que me centre.
Tendría que escribirle cien poemas que aún no serían suficientes para que sus corazones entendieran las crónicas que acarrean al mio.
Y es irresistible no hacerlo.
Irresistible él, que parado allí es lluvia en sequía y calma en tempestad.
Irresistible él, que me hace ir de la Tierra a la Luna en el cohete de su mirada,esa mirada que me invita a seguir viviendo, corriendo, soñando, seguir volando;aunque aún no consiga tener alas.
Irresistibles sus ojos, que me hacen viajar alrededor del mundo entero,en un viaje placentero, sin siquiera quitar los pies del polvo. De esos viajes a los que sólo te llevan sus pupilas; si no dejas de admirarlas.Tan irresistibles, que si yo fuera Dios, hubiese hecho el mundo exactamente así;así como lo veo a través de sus pestañas.
Irresistibles sus labios, que aunque los míos no han sentido el calor de los suyos, me aseguran que son leña, fuego, fogata e incendio; y cuando se mueven intentando decir algo que suene coherente, desatan el infierno en su boca; y ese es mi castigo más grande.
Irresistibles sus manos, que tienen para mi piel un sabor de pecado que embriaga, enloquece, permanece y penetra mi alma como un puñal cargado de energía, tan sólo del veneno que destilan sus dedos.
Irresistible ese corazón suyo, que me hace quererlo, desear tenerlo,
ese tirano corazón tan bajo, vil y canalla; que no me permite olvidarlo fácilmente.
Tendría que escribirle cien poemas que aún no serían suficientes para que sus corazones entendieran las crónicas que acarrean al mio.
Y es irresistible no hacerlo.
Irresistible él, que parado allí es lluvia en sequía y calma en tempestad.
Irresistible él, que me hace ir de la Tierra a la Luna en el cohete de su mirada,esa mirada que me invita a seguir viviendo, corriendo, soñando, seguir volando;aunque aún no consiga tener alas.
Irresistibles sus ojos, que me hacen viajar alrededor del mundo entero,en un viaje placentero, sin siquiera quitar los pies del polvo. De esos viajes a los que sólo te llevan sus pupilas; si no dejas de admirarlas.Tan irresistibles, que si yo fuera Dios, hubiese hecho el mundo exactamente así;así como lo veo a través de sus pestañas.
Irresistibles sus labios, que aunque los míos no han sentido el calor de los suyos, me aseguran que son leña, fuego, fogata e incendio; y cuando se mueven intentando decir algo que suene coherente, desatan el infierno en su boca; y ese es mi castigo más grande.
Irresistibles sus manos, que tienen para mi piel un sabor de pecado que embriaga, enloquece, permanece y penetra mi alma como un puñal cargado de energía, tan sólo del veneno que destilan sus dedos.
Irresistible ese corazón suyo, que me hace quererlo, desear tenerlo,
ese tirano corazón tan bajo, vil y canalla; que no me permite olvidarlo fácilmente.
Adiós vida de poeta.
Porqué será que no me extraña que mis manos quieran dejar de escribirle a la comisura de sus labios, y protestan que ya están cansadas de que parecieran escribirle al aire; así, sin obtener respuesta alguna.
Quizás no me extraña todo esto por que ya mi cerebro me había advertido que mi inspiración tenía fecha de caducidad, que no iba a haber poeta para siempre. Aunque yo no sé qué respuesta esperaban obtener mis manos, si ya les había quedado claro que no hacían estallar mi pecho y escribirle para que él me quisiera. Escribía para que se enterara que mi corazón lo quería.
Y quién no? Siendo él.
Si no soy la única que ha jugado a ser poeta por amor. Por que esto no es más que eso, un juego.
Un juego para dos jugadores, en el que solo ha estado jugando uno.
Una batalla sin fin, sin guerreros, ni heridos; o quizás si.
Y sí! Me da lástima saber que cuando venga alguien y me hiera el corazón con su arco de amor y sus flechas de besos, ya no desangraré letras, ni versos, ni escritos.
Que si con él empezó todo esto, pues, que con él acabe, esta injusta vida de poeta.
Búsqueda infinita.
He estado buscando durante un largo tiempo algo casi imposible de encontrar,ha sido como cuando caminas sólo, tratando de encontrar ese río a mitad del desierto y lo único que encuentras son líos, nada de ríos; solo polvo.
He estado buscando un corazón, pero no uno cualquiera, ha sido uno que quiera romperse con el mio, ese corazón que sea mi alma gemela, ese que mi corazón tanto anhela; o ese que sea mi polo opuesto y que esté dispuesto a vivir con el mio.
Un corazón que crea en el infinito y me ayude a romper el mito de las mariposa sen el estómago.
Ese corazón que sea letra y que sea verso, para así convertirlo en mi Universo y hacer de sus caderas, mi paraíso.
Un corazón que quiera que le coman la vida a versos y le compongan a susurros los mejores poemas, a cambio de unos cuantos besos; pero de esos que te calan el alma; y te invitan a seguir soñando.
He buscado un corazón que viva salvajemente, que sea capaz de convertir mis defectos en perfectos; con tan solo una caricia. Y que sea capaz de sentir dolor, por que de eso en este mundo sobra; y no hay obra que nos salve de ese abismo. ´
Un corazón que ame sin decir basta y que no se de cuenta de lo que gasta,si es por amor.
Ese que me permita ver la Luna a través de sus ojos y que ame lo rojos que se ponen mis pómulos cuando me dicen ''Te Quiero''.
Un corazón que me haga merecerlo, un tirano corazón que me obligue a quererlo, un valiente corazón que no se de por vencido fácilmente.
Y he oído cómo mi cerebro grita, que de tregua a esta búsqueda infinita; pero mi perseverante corazón, simplemente, se rehusa.
Dispara(me).
La única verdad de todo esto, es que ninguno de los dos sabemos lo que tenemos, ni lo que queremos, ni dónde estamos, ni hacia dónde vamos. Y quizás sea por que llevamos una mordaza en la boca que se llama ''duda'' y una venda en los ojos que se llama ''confusión'' y nonos permite ver.
Pero no te preocupes cariño por que del amor al odio hay un solo paso y en nuestro caso, es abrir un abismo. Así que, ódiame. Ódiame por intentar robarte el sueño y ódiame por convertirte en mi poema favorito, pero es que eres lo único que quiero leer por el resto de mi asquerosa vida.
Ódiame por querer acariciar la comisura de tus labios y ódiame por convertirte en canción, mi canción, pero es que tu voz es lo único que anhelo oír todas mis mañanas.
Ódiame por querer ser eso que nunca seré y ódiame por hacer de ti el ''siempre'' de mis escritos, pero es que eres tú lo único que les da vida; por que vida, eres tú.
Ódiame por esto y mucho más que yo seguiré escribiendo, por que de alguien aprendí que de una sonrisa también salen balas y que mi boca daría el mundo por ser la víctima de tus disparos.
Así que, si odias algo, asesínalo cielo.
Solo apunta, y dispara(me).
Pero no te preocupes cariño por que del amor al odio hay un solo paso y en nuestro caso, es abrir un abismo. Así que, ódiame. Ódiame por intentar robarte el sueño y ódiame por convertirte en mi poema favorito, pero es que eres lo único que quiero leer por el resto de mi asquerosa vida.
Ódiame por querer acariciar la comisura de tus labios y ódiame por convertirte en canción, mi canción, pero es que tu voz es lo único que anhelo oír todas mis mañanas.
Ódiame por querer ser eso que nunca seré y ódiame por hacer de ti el ''siempre'' de mis escritos, pero es que eres tú lo único que les da vida; por que vida, eres tú.
Ódiame por esto y mucho más que yo seguiré escribiendo, por que de alguien aprendí que de una sonrisa también salen balas y que mi boca daría el mundo por ser la víctima de tus disparos.
Así que, si odias algo, asesínalo cielo.
Solo apunta, y dispara(me).
Tú, mi rutina.
Te has convertido en mi rutina, y mis días no son nada si no te pienso,
quisiera no tener que depender de un recuerdo para poder respirar.
Quisiera no tener que nadar en ese mar de mi cabeza que por alguna
extraña razón lleva tu nombre y siempre termino ahogándome.
Que sería de mí sin el calor de tus palabras, sin el aliento de tus caricias,
sin el sabor de tus besos, sin esos abrazos que me alejan del fin del mundo.
¿Qué sería de mí sin ti?
Nada, supongo.
quisiera no tener que depender de un recuerdo para poder respirar.Quisiera no tener que nadar en ese mar de mi cabeza que por alguna
extraña razón lleva tu nombre y siempre termino ahogándome.
Que sería de mí sin el calor de tus palabras, sin el aliento de tus caricias,
sin el sabor de tus besos, sin esos abrazos que me alejan del fin del mundo.
¿Qué sería de mí sin ti?
Nada, supongo.
Un mundo sin ti.
Miro al cielo y no puedo evitar sonreír.
¿Qué trato hiciste con la Luna, para que me haga pensar tanto en ti?
Los latidos de mi corazón se empiezan a disparar,
y te pienso tanto que hasta me haces rimar.
Odio que pase, odio que me mires,
odio quererte y odio que me intimides.
Mi mente tiene un arbusto,
y es detrás donde me escondo,y te escribo este fraseo injusto,
que me lleva al abismo, al fondo.
Quisiera convertir estas letras en sonido,
para así cada mañana poder susurrarlas en tu oído.
Intento imaginar sin ti cómo sería el mundo,
pero termino recordando a que me supo tu beso.
A veces es tonto lo que digo,
¿Un mundo sin ti? Quién querría imaginar eso?
¿Qué trato hiciste con la Luna, para que me haga pensar tanto en ti?
Los latidos de mi corazón se empiezan a disparar,
y te pienso tanto que hasta me haces rimar.
Odio que pase, odio que me mires,
odio quererte y odio que me intimides.
Mi mente tiene un arbusto,
y es detrás donde me escondo,y te escribo este fraseo injusto,
que me lleva al abismo, al fondo.
Quisiera convertir estas letras en sonido,
para así cada mañana poder susurrarlas en tu oído.
Intento imaginar sin ti cómo sería el mundo,
pero termino recordando a que me supo tu beso.
A veces es tonto lo que digo,
¿Un mundo sin ti? Quién querría imaginar eso?
Crónicas de mi muerte anunciada.
Te dicen que tienes que amar y ser amado, y te explican que es el amor lo que hace girar al mundo, y te invitan a arriesgarte, pero nadie te enseña a esconder el arma del delito, nadie te advierte de los efectos secundarios, y cuando empiezan a faltar los hechos, es cuando empezamos a reescribir la historia.
Él siempre sonreía, y sabía hablar, y estaba guapo; guapo como de revista.
Lo que hubiera dado yo por agarrarme de sus costillas como salvavidas en mitad de un naufragio. Llevaba un arma dentro que quería salir a matar gente, y aveces, lo conseguía. Él era capaz de elevarte hasta la décima altura, para luego dejarte caer; y no en sus brazos.
Qué truco cuando caminaba por ahí conquistando el asfalto, aún con el viento acariciando su cabello y luego se paraba y me daba esa mirada de infarto que tanto me gustaba y lo único que yo era capaz de hacer, era ahogar un suspiro.
Y qué magia la que llevaba entre sus pupilas... que me hacia querer acampar en sus pómulos después de haber caminado mil millas al rededor de su cara y otras mil millas más a través de sus pestañas; esas pestañas que son más que el telón de la gran obra de sus ojos... son paraíso.
Sospecho que venía de otro mundo, por eso de que parecía menos complicado y no podía dejar de mirarlo por que era lo más bonito que había visto yo pisar este suelo. Y cuando alguien borraba su sonrisa, me moría de ganas por volver a dibujarsela; con un pincel de besos.
Y es que esa era la clave y había un objetivo, conquistarlo, conquistar los lunares de su clavícula, que estoy segura que es allí donde encajaría mi boca a la perfección.
Lo que hubiera dado yo por darle la vuelta a su cuerpo en ochenta días, pero su cuerpo era territorio que yo aún no había fundado, por que él era un tesoro; pero un tesoro que no me pertenecía; que había otro pirata que ya había fundado esos huesos, que ya había conquistado los lunares de su clavícula y ya le había abrazado la vida; y ya le había susurrado letras de amor en su boca.
Que su historia de amor estaba siendo contada en tercera persona; y acabé siendo yo aquella. Él ya tenía con quién bailar y que sin darme cuenta se me había caído el corazón bajo la suela de sus zapatos y él... seguía bailando como si nada.
Pero... saben? Era difícil dejar de verlo, pero más difícil aún era echar todo por la borda.
Mierda! Si era jodido extrañar; imagínense el infierno que me abatía cuando se trataba de extrañarlo a él. Pero al final, acababa haciéndolo.Y aunque él era perfecto, su único defecto... era yo. Que alguien tenía que hacerme entender que cuando la función se acabara y las luces se apagaran, no quedaría más que un par de estrellas y una luna, quizás, haciéndome compañía; que entre más rápido creciera mi ilusión, mi sufrimiento se alargaría junto con la maldita soledad.
He estado pensando que debería abandonar esto, que la prosa no es lo mío y no era mi intención atraparlo en tantos versos, pero es que cuando veo papel y tinta lo único que me da por hacer es escribirle a la comisura de sus labios.Ya aprendí que en esto del amor, no hay métrica que me salve y sigo confundida; y lo único que tengo claro, (aparte de sus ojos), es que aún estamos jóvenes, que tenemos mucho por vivir y muy poco por sufrir.
Y que en estas crónicas de mi muerte anunciada, el amor se lo heredo a los corazones fuertes y a las mentes maduras; que yo de esto... ya tuve suficiente.
viernes, 23 de enero de 2015
Querer o morir en el intento.
Solemos preguntarnos aveces, a qué sabe la soledad?.
Y estoy a punto de poder responder a esa pregunta.
Hace mucho frío, está por amanecer y un libro de romance, una taza con leche tibia sobre la mesa y un album de The Beatles sonando mis oídos son mi única compañía.
Es en momentos como estos en los que mi cabeza empieza a cuestionarse porqué no soy esa chica a la que llevarías de tu mano a caminar por cualquier parque, esa a la que robarías besos en cualquier portal y le mencionarías cuánto la quieres cuando esté enojada.
He pasado la tarde en ese blog que se titula ''Por que sueño no estoy loco'' y pienso en lo poco que sueñas tú conmigo. Sé que a mi me faltan curvas y sonrisas que te calen el alma pero estos versos son lo más importante que tengo para darte.
He caído en cuenta que mi amor por ti no es más que un trazo de este lienzo sin pintor, ni obra.
Eres ese sueño que jamas haré realidad y eres esa canción que me sirve de salvavidas en noches de insomnio, como ésta.
Que eres ese que me hace dudar de todo por que eres lo único que tengo claro. Y es que cuando elevo la mirada a tus labios llenas mi torrente sanguíneo de mariposas, volando, revoloteando y estrellando besos en mis venas, esas venas que gritan tu nombre, que me piden más vida.
Que uniría los puntos con los lunares de tu cuerpo así me tome una vida hacerlo y mordería la manzana de tu cuello aunque esté envenenada, quedaría la vuelta al mundo solo par abrazarte por la espalda. No sabes lo difícil que es luchar todo el día con mi cerebro que anula la razón y se rehusa a dejar de pensarte y cuando te ve, colisiona.
A veces pensamos demasiado, decimos muy poco, pero escribimos más y es por hombres como tú que existen poetas como yo.
Perdón por atreverme a decir cosas como estas pero es que ya sabes que soy una chica de metáforas o quizás una cobarde por no decirte las cosas en la cara.
Pero el tiempo me ha enseñado que en esto del amor hay que ser un valiente por que solo tenemos dos opciones: Querer o morir en el intento.
Y esa, la segunda, es la que me ha acompañado toda la vida.
Poesía eres tú.
''-¿Qué es poesía? -dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul-;
¿Qué es poesía...? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú!''
-Rima XXI, Gustavo Adolfo Bécquer
Tal ves debería empezar diciéndote que he estado intentado contar las veces que me había parado allí en el mismo lugar de siempre a observarte, a seguir de cerca tus intentos de acomodar tu cabello hacia atrás, que algo dentro de mí se derrite cuando lo haces.
Verte caminar con ella agarrada de tu mano, Vaya, dulce tortura!
Es como un suicidio y déjame decirte que, ésta, es mi forma favorita de asesinarme.
Que has estado preguntándome porqué no digo nada cuando estas cerca, si supieras que cuando te veo sonreír me es imposible articular palabra alguna, que el cielo se me viene encima y te juro, que suena un redoble entre mis costillas.
Afortunados esos labios que pueden rozar los tuyos, que daría mil noches de insomnio por pisar el cielo de una manera como esa, que estado gastando mi tiempo escribiendo cosas como estas que no sirven para nada, o en este caso, para nadie.
Ella tan amante de la poesía, tan amante a leerla para ti y yo tan amante a hacerla por la misma placentera razón, tú.
Cariño, quiero decirte también que no me ha costado casi nada hacer sangrar estos versos, no cuando tú eres mi maldita inspiración.
Eres el lienzo de de aquel pintor del Barrio Las Peñas que salía siempre a dibujar bañado en la luz de la Luna. Eres esa nota musical que le hacia falta a cualquier guitarrista empedernido mientras le cantaba a su amada en una tarde de noviembre.
Que estaba acostumbrada a ver mi vaso medio lleno y llegas tú y te conviertes en esa gota que lo derrama.Si, acúsame por ser impostora como poeta, que en esto de la métrica soy un desastre entero.Te pido por favor no consideres estas letras como poesía, por que no lo son; que te quede claro cariño.
Poesía eres tú, pronunciando mi nombre.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










