Aún recuerdo el día que lo vi por primera vez,
y no voy a negar esta vez lo guapo que lucía,
será porque vestía de negro tal vez,
o porque mis pies debía elevar para alcanzar a medias su altura.
Como quisiera que todos supieran que sólo sus manos quiero a mi lado,
que sólo su boca es de mi agrado,y que sepan lo mucho que lo quiero,
porque conmigo no trae enojos,
y deja mal a las estrellas del brillo que tienen sus ojos.
Porque hay personas como él, que son superhumanos,
y personas como yo, que somos kriptonita.
Porque cuando lo tengo cerca a penas puedo hablar
y hace que mi cuerpo no deje de temblar,
y yo dejaré de negar que me hace sonrojar
cuando mi mano con la suya él intenta abrazar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario