Un brindis por los amores no correspondidos, un brindis por los corazones rotos.
Un escrito cada martes.
''SÓLO LOS DÉBILES DE MENTE SE REHÚSAN A SER INFLUENCIADOS POR LA LITERATURA Y LA POESÍA.'' -Tessa Gray.
UNA ENTRADA NUEVA CADA MARTES.
AQUÍ ESTAMOS LOS QUE CREEMOS.
AQUÍ ESTAMOS LOS QUE CREEMOS.
sábado, 24 de enero de 2015
Lo había visto irse.
Hace tiempo que Diane lo extrañaba y había salido a buscarlo una tarde, soplaba una brisa suave que acariciaba su rostro y pasaba delicada apartando los mechones de cabello en él. Lo había visto parado allí, en el mismo lugar de siempre, sabía que allí lo encontraría. Diane había estado a punto de acercarse a él, pero una chica había estado a su lado y la había visto besarle los labios y lo había visto irse con ella agarrada de su mano.
Ya no estaba, se había ido y Diane lo había visto irse.
La brisa se hizo viento, cada vez más fuerte, que esta vez la despeinaba y a ella dejó de importarle.
El cielo se estaba volviendo gris, junto con su mundo que también se volvía gris, más oscuro cada vez, y sin embargo también dejó de importarle. Diane miró a su alrededor y cayó en cuenta que estaba sola, acompañada tan solo por pequeñas gotas de lluvia y una débil luz en un poste, estaba oscuro, ya había anochecido para entonces. Y eso también dejó de importarle,desde que lo había visto irse.
Ahora con la nada a su alrededor, de pronto, solo eran ella y el oscuro mundo, y a ella le gustaba, le gustaba tanto este mundo, porque estaba vacío. Vacío como el mundo de su alma y el de su corazón y el mundo de su cuerpo.
Ella era, aunque no estaba y eso se lo debía a él, desde que lo había visto irse.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario